Remedios Varo cree en la enorme
capacidad de la imagen para comunicar ese mundo interior y en sus detalles se recrea minuciosamente, dando vida a cada hoja, a cada gesto, a cada recurso arquitectónico. Pero lo que verdaderamente interesa a Remedios Varo no es la materia, es el espíritu y en esa arquitectura, en esas selvas desbordadas habitan espíritus que ella atrapa en el lienzo y reviven en los espacios interiores del espectador que asombrado penetra en submundos halados, primigenios y vitales que tocan no sólo su retina, sino los más recónditos espacios de su ser.
capacidad de la imagen para comunicar ese mundo interior y en sus detalles se recrea minuciosamente, dando vida a cada hoja, a cada gesto, a cada recurso arquitectónico. Pero lo que verdaderamente interesa a Remedios Varo no es la materia, es el espíritu y en esa arquitectura, en esas selvas desbordadas habitan espíritus que ella atrapa en el lienzo y reviven en los espacios interiores del espectador que asombrado penetra en submundos halados, primigenios y vitales que tocan no sólo su retina, sino los más recónditos espacios de su ser.La exposición que se exhibe en el Museo de Arte Moderno (MAM) desde el pasado 7 de octubre, reúne 23 piezas y material documental y didáctico en referencia a la arquitectura.

El eje de la exposición se centra en el papel que desempeña la arquitectura fantástica concebida por Varo para sus pinturas.
El interés en este aspecto de la obra de la artista se debe a que muy a menudo la arquitectura va más allá de ser tan solo un escenario para narraciones enigmáticas, para jugar por sí misma un papel considerable dentro del significado de las obras.